Relieve de la Sierra de San Vicente y por ende de Sotillo de las Palomas

Sotillo de las Palomas se encuadra en la comarca de la Sierra de San Vicente, de ahí que al hablar de la geografía de la región, hablemos de la geografía de Sotillo y viceversa.

La Sierra de San Vicente es la alineación más meridional de la Sierra de Gredos, y da frente directamente a la fosa del Tajo. El cerro más alto, denominado Cerro de las Cruces, tiene una altitud de 1373 m. A pesar de estar incluida geográficamente en la Sierra de Gredos, las direcciones tectónicas y la configuración del relieve del bloque del Piélago es la continuidad hacia el suroeste de los relieves característicos de la Sierra de Guadarrama, como lo marca la propia dirección SO-NE de las alineaciones montañosas.

 

A la hora de hablar de unidades del relieve, las podríamos dividir en dos grandes grupos, los relieves estructurales y los relieves litológicos.

Los relieves estructurales son aquellos que están condicionados por las deformaciones producidas en los cuerpos rocosos, ya sean plegamientos, fracturas o grandes fallas. En la Sierra de San Vicente podemos hablar de estructuras de fracturación, condicionadas por las grandes fallas formadas en la orogenia Hercínica y reactivadas en la orogenia Alpina, dando como resultado bloques elevados o macizos (horst), como el Bloque del Piélago y bloques hundidos o depresiones (grabens), como las fosas del Tiétar, del Guadyerbas y del Tajo.

Los relieves litológicos son aquellos que están principalmente condicionados por el tipo de roca sobre los que se forman. En las laderas de la Sierra de San Vicente es destacada la presencia de rocas graníticas con diversas características morfológicas:

domos, lanchares, pedrizas, berrocales y tors de bolos (o paisaje en torre o torreón); un buen ejemplo es la piedra caballera de la cima del cerro de San Vicente (1321metros). En zonas arcillosas, condicionadas en parte por la litología pero también por una rápida erosión en las laderas, se configuran acarcavamientos, regueros, barrancos o badlands. Un ejemplo de estas cárcavas en la Sierra se puede observar en el paraje de Balsamaña, en el margen derecha del río Alberche, se trata una formación que localmente recibe el nombre de “Los Frailes”.